Si te dedicas al sector industrial por seguro has escuchado sobre estas normas y sabes que son garantía de calidad, pero ¿sabes exactamente de qué se tratan?

La norma AISI/SAE es una clasificación de aceros y aleaciones de materiales no ferrosos. En este sistema los aceros se clasifican con cuatro dígitos. El primero especifica la aleación principal, el segundo la aleación secundaria y con los dos últimos dígitos se conoce la cantidad de carbono presente en la aleación.

La clasificación es la identificación específica de cada grado, tipo, o clase de acero dado por un número, letras, símbolos, nombre, o su combinación para la completa designación de un acero en particular.

En la industria esta clasificación tiene una vital importancia y un uso específico: el grado es usado para denotar la composición química, el tipo es usado para indicar el nivel de desoxidación, y la clase es usada para describir alguna otra cualidad, como el nivel de resistencia o una superficie pulida etcétera.

Las normas ASTM las usan las compañías que incorporan normas en sus contratos; los científicos e ingenieros en sus laboratorios y oficinas y los arquitectos y diseñadores en sus planos.

Las agencias gubernamentales de todo el mundo hacen referencia a ellas en códigos regulaciones y leyes y muchos otros las consultan para obtener orientación sobre muchos temas.

Las normas de ASTM son "voluntarias" en el sentido de que ASTM no exige observarlas. Sin embargo, las autoridades gubernamentales con facultad normativa con frecuencia dan fuerza de ley a las normas voluntarias, mediante su cita en leyes, regulaciones y códigos.

SAE


SAE es la abreviatura de Society of Automotive Engineers que sería traducido Sociedad Norteamericana de Ingenieros Automotores.

Regulan desde materiales hasta grados de viscosidad de aceites y como todas normas sirven para estandarizar y asegurar que las construcciones o los componentes cumplan ciertos requisitos mínimos para así asegurar la calidad de un producto